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Historia Argentina

Ideologías políticas de los años 70 en Argentina

                   Ideologías políticas de los años 70 en Argentina

Por Andrea Ravalli


Grupos de guerrilla

EL ERP

 Ejército Revolucionario del Pueblo

 “Por la Patria Socialista como consigna final, la etapa capitalista para siempre morirá.

Adelante, compañeros, hasta vencer o morir por una Argentina en armas de cada puño un fusil…”

El Ejército Revolucionario del Pueblo fue un grupo guerrillero argentino y el brazo armado del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Uno de sus líderes fue, Mario Roberto Santucho,

En el quinto  Congreso del PRT realizado el 30 de julio de 1970 y por iniciativa de Mario Roberto Santucho y el grupo que se detalla a continuación, se fundó el ERP:
  Ana María Villarreal, esposa de Santucho, Luís Pujals, Enrique Gorriarán Merlo, Benito Urteaga, Domingo Menna, José Joe Baxter y Jorge Carlos Molina entre otros tantos delegados.
El objetivo: 'Encarar la guerra revolucionaria obrera y socialista'.
 Sostuvieron una estrategia de guerra popular y los conceptos maoístas y las tácticas utilizadas por el  Vietcong,  fueron lo que más nutrió al Ejército Revolucionario del Pueblo.
 Su estructura armada, acrecentó su representatividad y sus acciones militares y sus operativos tuvieron cada vez más protagonismo, y lograron  tener mayor  convocatoria de militantes.  Su máxima actividad se desplego entre los años 1970 y 1975.
 Hacia finales de 1976 fue desarticulado por las fuerzas armadas como consecuencia del Operativo Independencia y de la represión que sufrió durante la última dictadura militar.
Sus objetivos eran:” Lograr, mediante la lucha armada, la toma del poder, para hacer la revolución socialista en el país y extenderla al resto de América Latina”
 Para extender la revolucion tal como lo penso años antes  Ernesto Guevara, el ERP, formó la Junta de Coordinación Revolucionaria, que también integraban el Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros) de Uruguay, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Bolivia
Su símbolo era una bandera con dos bandas horizontales   , azul-celeste y blanco, idéntica al Ejército de los Andes,  excepto que en lugar del escudo tenía una estrella roja de cinco puntas.
 La primera vez que la bandera del ERP flameó en público fue durante la toma del pueblo tucumano Acheral.

Perón y la guerrilla

Una de las diferencias de más importancia entre Santucho y Montoneros se refería a Perón.
 Santucho sostenía que la revolución socialista debía hacerse con las armas sin importar si en el poder de turno había una democracia elegida por el voto popular o fuerzas militares.  Buscaban tomar el control para implantar un sistema socialista,  en cambio los  Montoneros sostenían  que  la revolución  se podía hacer de la mano de Perón, quien mostraba cierta simpatía con la clase obrera y distancia con el capitalismo.
Pero Santucho pensaba que  Perón era un impostor y en algún momento los iba a traicionar y no se equivoco.
Con el ataque a la guarnición militar de Azul Santucho buscaba lograr una reacción de Perón contraria a la que el pueblo y Montoneros esperaban. Luego del ataque, Perón no tardó en responder públicamente: 'Todo tiene un limite se trata de poner coto a la acción disolvente y criminal que atenta contra la existencia de la patria y sus instituciones  el repudio unánime de la ciudadanía, hará que el reducido número de psicópatas que va quedando sea exterminado uno a uno para bien de la República Estamos en presencia de verdaderos enemigos de la Patria.  El aniquilar cuanto antes este terrorismo criminal es una tarea que compete a todos.  Nuestro ejército, como el resto las Fuerzas Armadas  no merecen sino el agradecimiento del pueblo Argentino.'
Luego de lo dicho por Perón, Santucho afirmó:
 '...de los hechos expuestos surge con claridad meridiana que el verdadero jefe de la contrarrevolución, el verdadero jefe del actual autogolpe contrarrevolucionario, y el verdadero jefe de la política represiva, que es la línea inmediata más probable del nuevo gobierno, es precisamente el General Juan Domingo Perón. Y no porque él sea un traidor sino porque es un consecuente defensor de su clase, la burguesía, a la que permanece completamente fiel a pesar de no haber sido comprendido un tiempo por gran parte de sus hermanos de clase, por sectores de los capitalistas nacionales y extranjeros', y arremetiendo contra Montoneros e invitándoles a unirse en un solo frente agregó: 'Amplios sectores del peronismo progresista y revolucionario, que creían sinceramente a Perón un revolucionario, se encuentran en estos momentos desorientados. Nuestro Partido y nuestro Ejército guerrillero han llamado constantemente a la unidad a estos compañeros y sus organizaciones. Hoy tenemos que reiterar ese llamado recordando además, puntualizando, que la línea que adopte el conjunto del peronismo progresista y revolucionario en la actual situación tiene una importancia enorme para la revolución, para el desarrollo de las poderosas energías combativas de nuestro pueblo. Las organizaciones armadas FAR y montoneros y parte de la Tendencia Peronista Revolucionaria han cometido un grave error muy notable y perjudicial para el campo popular, especialmente a partir del 25 de mayo: confiar ciegamente en Perón y basar toda su política en esa confianza'.

Organización y planeamiento

Su táctica operativa consistía en  crear unidades. Cada zona debía formar un pelotón, cada regional importante debía formar una compañía y las regionales Gran Buenos Aires y Tucumán debían contar cada una con un batallón. El PRT dividía al país en dos zonas operativas: urbana y rural, donde Buenos Aires ocupaba el centro de la primera, mientras que Tucumán lo era de la segunda.
 La unidad más pequeña era la escuadra que estaba formada  por  ocho a doce combatientes. Su jefe tenía el grado de sargento; tres escuadras formaban un pelotón (20 a 30 integrantes) cuyo responsable tenía grado de teniente; la unión de tres pelotones formaban una compañía (90 combatientes, que podía sumar a 100 incluyendo los militantes de logística), comandada por un capitán y un Estado Mayor. Por último, tres compañías constituían un batallón (entre 250 y 300 combatientes), cuyo jefe era un comandante.
 El ERP,  formó la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez (Tucumán) , y las Compañías urbanas Decididos de Córdoba , Combate de San Lorenzo (Paraná) , Héroes de Trelew, José Luís Castro Giovanni y Guillermo Pérez, estas tres últimas constituyeron el Batallón urbano José de San Martín, de Buenos Aires, cuyo bautismo de  fuego fue el asalto al cuartel militar de Monte Chingolo.

Los finales del ERP

El 3 de julio de 1976, a tres meses del golpe militar, el Comité Ejecutivo del PRT se reunió y decidió replegarse, además de mandar al exilio a Santucho, para preservarlo. El 19 de julio de 1976 fueron sorprendidos y cayeron heridos en un departamento de Villa Martelli. Santucho acribillado a balazos.
También fueron asesinados, Benito Urteaga, capturados Liliana Delfino, Fernando Gértel, Ana María Lanzilotto y Domingo Menna, pero caerían muchos más.
 Después de  la muerte de Santucho,  se encontró en sus valijas valiosa información, nombres de 395 miembros de la Juventud Guevarista y los Comandos de Apoyo del ERP que iban a actuar durante el mundial 78. Todos fueron muertos entre 1976 y 1977.
A partir de allí asumió  la Secretaría General del PRT Arnold Kremer, cuyo nombre de clandestinidad era Luís Mattini. Hacia fines de 1976 Mattini junto a Gorriarán Merlo viajaron al exterior, y luego de los últimos golpes fulminantes en mayo de 1977, se llevó adelante la segunda etapa del repliegue partidario.
Desde el exilio, el PRT se dividió en dos fracciones; una al mando de  Luís Matinée, quien organizó, en Italia,  en 1979, el Sexto Congreso del partido.
Se resolvió, entre otras cosas, la disolución del ERP, decisión que fue discutida y desobedecida por algunos militantes que se habían quedado en el país.
 El otro sector quedo al mando de   Gloriarán Merlo, quien  se dirigió a Nicaragua para combatir en las filas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
La mayoría de los cuadros de militantes y guerrilleros del PRT-ERP integraron las extensas listas de muertos y desaparecidos en la Argentina de los años 1970. Actualmente la organización ERP ha dejado de existir. Muy pocos de sus militantes orgánicos han sobrevivido luego del exterminio que la dictadura efectuó. Fue una de las organizaciones más castigada en pérdida de vidas entre los miles de desaparecidos. El PRT-ERP sufrió 5,000 muertos durante la década de los setenta. Entre los que han logrado salvarse, existen aquellos que critican duramente a la que fuera su conducción nacional, algunos que intentan minimizar o negar su participación en esa época y otros sectores que, aún reconociendo muchos errores graves cometidos, reivindican su pertenencia y su práctica en la organización guerrillera enmarcándola en un contexto histórico y geopolítico.

Operación Exterminio…

Los diarios publicaban cada atentado terrorista con todos sus detalles y entre esas noticias se anunciaba lentamente, quizás hasta de manera irónica, lo que sucedería después.
Estaba muy claro que la subversión tenia que ser exterminada.La Junta Militar a través de los medios de comunicación hacia llegar a la población las resoluciones que se tomaban para “eliminar” al enemigo.
Se hablaba de Pena de muerte y prisión…
El diario Clarín, del dia sábado 20 de marzo de 1976, publicaba:
”Un proyecto oficial contempla la pena de muerte”
“con el propósito de hacer mas efectiva la lucha contra la subversión el gobierno remitió ayer al parlamento, un nuevo proyecto de Ley de Defensa Nacional, en reemplazo del anterior, que aun no fue considerado por el Senado.Incluye la aplicación del Código de Justicia Militar, que contempla la pena de muerte, en zonas que serán expresamente determinadas, pero con previa autorización del presidente de la Nación”.
Diario “La opinión “marzo de 1976:“Severas penalidades en  caso de atentados”
Mediante dos comunicados que llevan los números 15 y 16 la junta de Comandantes Generales de la Nación, ha dispuesto las acciones a las que puede ser acreedor quien mediante violencia de cualquier género atentase contra personal de seguridad, militar o policías, o contra buques, aeronaves o establecimientos de estas instituciones, vehículos o puestos de guardia.
Estos textos comunicaban las sanciones a aplicarse, por ejemplo que todo aquel que atentara con armas a lo antedicho expuesto tendría reclusión de hasta 15 años…
Pero sin embargo nada de esto se llevó a cabo. Se libró una “operación de exterminio”, sangrienta, sin anuncios, clandestina .La pena de muerte fue aplicada, no se necesitó ninguna consulta. La tortura y el asesinato fueron las bases para el exterminio.
                                Andrea Ravalli                          
                      

Periodo del suceso: 1970
Palabras clave: Guerrillas Argentinas, ERP,Mario Santucho