Astrolabio del Tiempo

En la antiguedad el hombre usaba el astrolabio para medir las alturas, los lugares y los movimientos de los astros.

El tiempo es nuestro astrolabio...
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Cronología histórica

La economía en tiempos de Rosas

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Los años que transcurrieron desde la renuncia de Bernardino Rivadavia hasta la asunción de Juan Manuel de Rosas al gobierno de Buenos Aires ocurrida en diciembre de 1829, fueron los más violentos desde el inicio de la guerra por la independencia.

 La guerra con Brasil había agotado todos los recursos, Inglaterra presionaba para negociar sin lograr ningún éxito.

 En junio de 1827 Rivadavia presentaba su renuncia dejando al país sumido en un gran desprestigio.

 Se sucedieron varios gobernantes provisorios, conspiraciones, traiciones y hasta el fusilamiento de Dorrego, quien había sido elegido por el partido federal, gobernador de la provincia de Buenos Aires.

 El clima de caos y desconcierto que se propagaba por el país  le facilitó a ese estanciero, que se había ganado el apoyo de los sectores más bajos de la sociedad, entre ellos los gauchos, los negros y los marginados orilleros, como se denominaba a la clase más aislada de la sociedad porteña de esa época, la llegada al poder.

Su política económica se basó en la expansión de los saladeros, los latifundios y el comercio exportador.

Rosas mantuvo la exclusividad del puerto de la ciudad, el control sobre la navegación de los ríos y el manejo exclusivo de la aduana.

El puerto cumplía la importante función de conectar al interior con el mundo exterior, ser el centro comercial y financiero y sede del gobierno más fuerte de la Confederación.

Además del puerto la ganadería fue una de las actividades más importantes de la etapa rosista. Alrededor del 15 % del ganado era consumido por la población, el resto terminaba sus días en el saladero cuyos productos eran exportados.

Al asumir su segunda gobernación, el 13 de abril de 1835, Rosas, impulso la sanción de una nueva ley de aduana que subía los aranceles de los productos llegados del exterior y prohibía la introducción de otros que se producían en el país. El objetivo de esta ley era la de reactivar la economía argentina.

La introducción de productos por vía terrestre era libre, exceptuando el tabaco y la yerba de Paraguay, Misiones y Corrientes.

Esta ley favoreció en parte a la economía de las provincias ya que se reactivó la agricultura, la industria del cuero, los vinos, la industria textil, los metales y las maderas.

En el año 1836, se dictó una ley que permitía vender las tierras que estaban cedidas por la enfiteusis de González Rivadavia y fueron compradas por los grandes terratenientes porteños.

Apellidos como Anchorena, Martínez de Hoz, Alzaga, Díaz Vélez, Unzue, Miller, Rojas y muchos otros comerciantes británicos con fuertes intereses formaron una clase favorecida que constituirá la llamada elite social durante varias décadas.

Uno de los problemas más graves que tenia Rosas al asumir era la creciente deuda externa que se había acumulado desde los tiempos de Rivadavia.

La deuda era cuantiosa y se trato de demorar en vano los pagos, pero las presiones se hicieron cada vez mas fuertes.

Rosas soportó dos bloqueos en el Puerto de Buenos Aires. Francia pretendía que la Confederación Argentina otorgase a los ciudadanos franceses residentes en el país, el beneficio de no hacer el servicio militar, tal como lo ordenaba una ley provincial, y del cual estaban exentos los británicos de acuerdo a un tratado firmado en el año 1825.

El gobierno de Rosas, había encarcelado a varios ciudadanos franceses acusados de espionaje, y por los cuales reclamaba el cónsul francés.

Rosas rechazó este reclamo y las naves franceses estacionadas en el Río de la Plata ejecutaron el bloqueo del puerto de Buenos Aires.

La acción bélica francesa contó con el apoyo de los unitarios de Montevideo, del presidente del Uruguay el general Rivera, de grupos antirrosistas en el Litoral y de muchos estancieros del sur de la provincia de Buenos Aires.

Todos ellos unidos por el propósito de sacar a Rosas del gobierno.

Este bloqueo finalizó con la firma de una Convención por la que se lo levantó y los franceses se retiraron de la isla Martín García.

Los ciudadanos franceses que habitaban en el país fueron indemnizados ya que se los consideraba perjudicados por las acciones bélicas y se decretó una amnistía que reconocería a los franceses residentes los mismos derechos de los que gozaban los británicos.

A pesar de los bloqueos y de los conflictos con Francia e Inglaterra, el comercio exterior e interior seguía produciendo ganancias para el país aunque los sectores más perjudicados eran como siempre las provincias.

El puerto de Buenos Aires mantenía la exclusividad del comercio con el exterior.

Los países con los que comercializaba argentina eran Francia, los Países Bajos, Inglaterra, Estados Unidos y Brasil, a los que se exportaban cueros, tasajos, pieles, lanas y plumas.

Se importaban objetos de lujo desde Inglaterra y de Francia que las clases más altas de la sociedad compraban y lucían en sus casas.

Uno de los puntos en los que más se apoyó Rosas fue en la dura recaudación de impuestos y en una severa economía basada en el reajuste de los sueldos y la eliminación del presupuesto para la educación y la sanidad, pero incrementa el presupuesto militar que alcanzo el 70 % del gasto del Estado.

Cuando parecía que la economía se había estabilizado, el 1 de mayo de 1851, el gobernador de Entre Ríos, Justo José de Urquiza, se pronunció en contra del gobernador porteño, aludiendo motivos económicos como la negativa de Rosas a decretar la libre navegación de los ríos Paraná, la fuga de oro y plata por Entre Ríos, provincia que se había convertido en uno de los focos de contrabando, los recelos de caudillos y la intransigencia de Rosas a darle una Constitución a la Confederación para lograr una organización nacional definitiva.

El día 29 de mayo, el General Urquiza firmó una alianza secreta con Brasil y Uruguay.

La etapa rosista finalizó  en la batalla de Caseros, producida el 3 de febrero del año 1852 en la que derrotado Rosas abandonó el campo de batalla y se dirigió a la ciudad, lugar donde redactó su renuncia que fue dirigida a la Legislatura.

Luego se refugió en la casa del encargado de negocios británico y cuatro días después partió con sus hijos hacia Inglaterra donde residió hasta su muerte ocurrida en el año 1877.

Periodo del suceso: 1829
Palabras clave: Rosas, unitarios y federales, Buenos Aires