Astrolabio del Tiempo

En la antiguedad el hombre usaba el astrolabio para medir las alturas, los lugares y los movimientos de los astros.

El tiempo es nuestro astrolabio...
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Historia Argentina

Los marginados

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Nuevas clases, nuevos marginados

Habían pasado más de dos décadas ya de la inserción de las nuevas clases sociales que conformaban a nuestro país.

Tras una grave crisis económica producida en la década del 30, era alarmante el índice de desempleo y la baja calidad de vida.

En consecuencia muchos inmigrantes europeos volvieron a sus países de origen, pero inmigraban habitantes de los países limítrofes cada vez en mayor cantidad, lo mismo sucedía con los habitantes de las provincias del interior que por la falta de trabajo, sobre todo en el sector industrial y en el rural llegaban a Buenos Aires para conseguir aunque sea una changa que les permitiera subsistir.

La ciudad capital estaba desbordada, cambiaba el escenario político y económico de las doradas épocas de fines del siglo XIX, y las letras de los tangos se ocupaban en su mayoría de describir las penurias por las que pasaban gran parte de los argentinos.

Surgió así una nueva clase de marginalidad.

El cabecita negra  y el villero

Por causa del desempleo muchas familias no podían pagar el alquiler de sus viviendas y tuvieron que conformarse con habitaciones que cada vez hacinaban a más y más personas.

Por la falta de viviendas económicas y por la pobreza se arreglaban en terrenos que generalmente ocupaban o alquilaban por unos pesos con lo que tenían.

Surgen así las llamadas villas de emergencia o más conocidas como “villas miserias”.

Los habitantes de estas villas eran en su mayoría oriundos de los países limítrofes o de algunas provincias del país, y se los llamaba despectivamente “negros” o “cabecitas negras” y conformaron una nueva clase social repleta de adjetivos pobres, villeros, indigentes, gente de mala vida, etc,etc.

 

Para el año 1940, Alejandro Bunge escribía: ¿Cree alguien, sinceramente, que todo esta en orden y que no haya motivo para amargas insatisfacciones? Piénsese en aquella parte de la población lejana que carece de agua potable, en los que en el Norte tienen por vivienda dos paredes en ángulo y un techo; en las familias que cualesquiera sea el número y la edad de los que la forman, viven en Buenos Aires en una sola pieza; en los casos en que alguna de esas personas así hacinadas padece tuberculosis abierta, en los agricultores seminómadas que viven en ranchos miserables sin huerta, sin un árbol, sin oportunidad espiritual alguna, en los hombres que viven sin mas imagen del Estado  y de los intereses generales que el agente de seguridad de la esquina…”

 ¿Quiénes se ocuparon de los pobres?, la respuesta es pocos…

Los socialistas de la primera ola comenzaron a accionar ante esta situación, el apoyo de los gobiernos era casi nulo, llegaban los informes de los primeros médicos higienisistas y sanitaristas advirtiendo de las graves situaciones de pobreza y enfermedades que padecían “los pobres”, las sociedades de beneficencia hacían lo que podían, los gremios de los trabajadores albergaban en comedores a muchos de los que no tenían ni pan ni trabajo, la iglesia por su parte trataba de ayudar y organizarse .

Fue con Perón que aparece la figura del “estado benefactor” y el de “Protector social”, mas allá de sus falencias, la justicia social era su bandera.

Muchos sacerdotes y jóvenes se ocuparon del trabajo en las villas, llevando no solo la palabra de Dios sino también un plato de comida, ropa, medicamentos, tizas y pizarrones.

Pero no a muchos de los gobernantes les gustaba esto, es más, hasta era subversivo aquel que se metía en una villa y peor si era sacerdote como el caso del padre Carlos Múgica y otros que luchaban y denunciaban las situaciones de pobreza. Pero siguieron y siguen habiendo pobres y marginados a  pesar de los intentos de erradicar las villas trasladando a sus habitantes a viviendas económicas las sucesivas crisis económicas y políticas que se fueron sucediendo en el país crearon nuevas villas en los mismos lugares que se abandonaban.

Lo peor y lo más decadente es que aún hoy siguen los marginados existiendo.Hacen colas para encontrar o ubicar a sus hijos en los comedores que no son sustentados justamente por el gobierno sino en la mayoría de los casos por particulares o por la iglesia que denuncia como lo hizo mucho tiempo atrás la pobreza y la marginación, un mal que todavía sigue sin resolver y lo que es peor aún se sigue negando y ocultando en la argentina del siglo XXI

Periodo del suceso: 1930
Palabras clave: pobreza, marginalidad, diferencias sociales,