Astrolabio del Tiempo

En la antiguedad el hombre usaba el astrolabio para medir las alturas, los lugares y los movimientos de los astros.

El tiempo es nuestro astrolabio...
Buscar   
Historia Argentina

Los Señores de la guerra Parte 2

“Que haya un solo perdedor: la violencia; que haya un solo ganador: la paz”

Como una causa nacional, Argentina organizaba la bienvenida al mundo, porque había sido designada durante la presidencia del General Lanusse, sede del mundial de fútbol 1978.

Las cuatro ciudades que funcionaban como sedes eran Mar del Plata, Córdoba, Rosario y Mendoza.

La atención mundial se concentraba a través del fútbol y llegaban cientos de periodistas de todas partes del planeta.

El campeonato se musicalizó y en sus estribillos se repetían frases como “Veinticinco millones de Argentinos, jugaremos el mundial”, ¡Vamos, vamos Argentina!, ¡Argentina te llevo dentro de mi!....

Entre los visitantes “ilustres”, estaba el secretario de Estado Norteamericano, Henry Kissinger, que llegó en la última etapa de las disputas futboleras y ante la prensa decía:”este país tiene un gran futuro a todo nivel”, pero mientras millones de argentinos se sentían orgullosos de pertenecer a este país y la única concentración y sentimientos estaban en el mundial, muchos otros eran torturados y asesinados al mismo tiempo mientras que, los “señores de la guerra” además daban clases…

 Buenos Muchachos…

 Con apoyo de la CIA, el mismo año que Argentina era sede del mundial, en el batallón 601 de la inteligencia del ejército, un grupo de tareas exterior asesoró a varios gobiernos centroamericanos en su lucha “antiguerrillera”.

En Nicaragua este grupo financió y les proveyó de armas a los comandos de lucha antiguerrilla.

Los jefes de este grupo de tareas fueron Raúl Guglielminetti con base en Buenos Aires y Leandro Sánchez Reisse con base en EEUU, además era el encargado de las finanzas.

En diciembre del año 1981, el presidente Reagan de EEUU, invirtió casi 9 millones de dólares para entrenar a militares “argentinos”, que a su vez asesorarían a países centroamericanos para la lucha contra las guerrillas.

Muchos de estos militares argentinos colaboraron en el entrenamiento de otros militares que operaban contra la guerrilla nicaragüense desde el territorio de Honduras.

Estos entrenamientos a militares se iniciaron ya desde el año 1976, pero durante el gobierno del general Leopoldo Galtieri en 1982, y en plena guerra de Malvinas, donde los soldados nuestros se morían de hambre y frió, y las armas que les habían dado para defenderse eran en su mayoría obsoletas, muchos de estos militares estaban designados al entrenamiento y a la venta de armas en algunos países latinoamericanos.

En marzo del año 1982 el general Suárez Masón y el ex jefe de la policía provincial Ramón Camps, crearon la empresa SMCSA, destinada a vender “armas” a los grupos antiguerrillas centroamericanos.

El canciller argentino, Nicanor Costa Méndez, mientras trataba de negociar y hacer acuerdos para evitar la guerra, firmaba con el ministro de defensa Amadeo Frigoli y el de economía Roberto Aleman, el secreto decreto numero 721 que autorizaba a fabricantes militares a vender armas y municiones al régimen salvadoreño de ultraderecha, lo mismo se hizo con El Salvador para la compra de aviones Pucará y rifles FAL.

Qué se podía esperar entonces si, mientras las tribunas de los estadios estaban repletas en el mundial, detrás de cada cancha había un campo de exterminio tal como lo hacían los nazis.

River Plate estaba cerca de la ESMA, Velez estaba vecino al Olimpo, el Liceo Militar detrás del estadio de Mendoza, La Perla a pocos metros del Chateau Carrera, el estadio de Mar del Plata, cerca de la Unidad Regional y a poco distancia del estadio mundialista de Rosario el segundo cuerpo del ejército.

Si mientras se peleaba una guerra incoherente, miles de jóvenes se morían de frió y hambre allá en esas islas de Dios, los militares argentinos le vendían sus mejores armas y entrenaban a grupos de tarea de Latinoamérica para defender a los gobiernos golpistas que eran manejados como títeres por EEUU, como pasó siempre…

Los “Señores de la guerra” estaban entre nosotros, caminaban a nuestro lado, pero ¿alguien se había dado cuenta?...algunos sí, pero tuvieron que callar durante años para contar la verdad. Algunos les creyeron, otros siguen sin memoria pensando que nada de eso fue cierto, pero lo  peor es que una gran mayoría de los argentinos todavía lo sigue ignorando…

 

 

Por la lic. Andrea Ravalli

 

Periodo del suceso: 1978
Palabras clave: dictadura militar, mundial 78